La tercera autopsia realizada a Abderrahim Akkouh, quien falleció el 17 de junio de 2025 en Torrejón de Ardoz después de ser asfixiado por un agente de la Policía Municipal de Madrid fuera de servicio, ha confirmado que su muerte fue el resultado de un «homicidio violento».
Según el informe de la autopsia, la causa fundamental del fallecimiento fue la «asfixia mecánica», provocada por la técnica de sujeción conocida como «mataleón» que empleó el agente, estrangulando así a este hombre de 35 años. Los expertos del Instituto de Medicina Legal describen este tipo de asfixia como la falta de oxigenación causada por obstrucción física o presión externa que impide el paso de aire a los pulmones.
El abogado de la familia Akkouh, Rubén Vaquero, ha declarado a EFE que esta autopsia demuestra que la muerte de Abderrahim fue provocada exclusivamente por el policía, descartando la influencia de patologías previas o consumo de drogas. Además, Vaquero ha señalado que este hallazgo facilitará que el caso sea investigado como un homicidio doloso, lo que implicaría un juicio por jurado popular, algo que la familia ha buscado desde el inicio.
Asimismo, el abogado tiene la intención de solicitar que el segundo policía municipal retirado que estuvo involucrado en los hechos sea investigado. Según Vaquero, este agente también participó sujetando a Abderrahim en el suelo e impidiendo que otras personas intervinieran para ayudarlo a defenderse.
La familia de Abderrahim, consternada por lo sucedido, exige justicia y espera que se haga responsable a los culpables de este trágico incidente. La comunidad y las autoridades deben velar por la transparencia y la rendición de cuentas en casos de violencia policial para garantizar la seguridad y la protección de todos los ciudadanos.
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