La asociación DogPoint lleva desde 2015 trabajando para mejorar la calidad de vida de niños y niñas con trastorno del espectro autista (TEA) y sus familias a través del entrenamiento y entrega de perros de asistencia especialmente preparados para este fin.
Con sede en Madrid y actividad a nivel nacional, la entidad se ha consolidado como un proyecto pionero en la creación de vínculos entre personas con autismo y perros de asistencia. En esta nueva entrega de la sección “Hoy hablamos con…”, conocemos su historia, su labor y sus proyectos de futuro.
El origen: una necesidad detectada en el trabajo con autismo y perros
DogPoint fue fundada en 2015 por Olivia de Matteis, a raíz de su experiencia profesional en el ámbito del autismo y su vínculo con el trabajo con perros.
A partir de esa trayectoria, detectó una necesidad no cubierta en muchas familias con niños dentro del espectro autista: el acceso a perros de asistencia específicamente entrenados para mejorar su seguridad, autonomía y bienestar. Así nació la asociación, con el objetivo de dar respuesta a esa realidad.
Una misión clara: mejorar la vida de las familias

El principal objetivo de DogPoint es mejorar la calidad de vida de los niños y niñas con autismo y de sus familias.
Para ello, la entidad trabaja en la formación de perros de asistencia altamente especializados, que ayudan a reforzar la autonomía, la seguridad y el acompañamiento emocional en el día a día de sus usuarios.
Entrenamiento, familias educadoras y concienciación
La actividad principal de la asociación es el entrenamiento de perros de asistencia, un proceso que se apoya también en un programa de socialización con familias educadoras que participan activamente en su formación.
Además, DogPoint desarrolla charlas de concienciación sobre el autismo y el papel de estos perros en centros educativos, empresas y espacios sociales, así como talleres presenciales y online dirigidos tanto a familias como a cuidadores principales.
La entidad también organiza eventos solidarios, participa en ferias y acciones informativas, y colabora en medios de comunicación para dar visibilidad al autismo y promover el respeto a los derechos de acceso de los perros de asistencia.
Un impacto real en más de 50 familias

Uno de los mayores logros de DogPoint es la entrega de más de 50 perros de asistencia, un trabajo que, según la entidad, tiene un impacto directo en la vida de los niños y niñas con autismo y sus familias.
Cada entrega representa el resultado de meses de entrenamiento, dedicación del equipo, del propio perro y de las familias implicadas.
La asociación destaca también su reconocimiento como entidad de utilidad pública y su participación en redes como Autismo Madrid y Autismo España, que refuerzan su labor y colaboración con otras entidades del sector.
Entre sus iniciativas más destacadas se encuentra el programa “Cuídate”, centrado en el apoyo psicosocial a las personas cuidadoras principales, con el objetivo de mejorar su bienestar emocional y autocuidado.
Proyectos de futuro
Actualmente, DogPoint continúa desarrollando su programa de entrenamiento de perros de asistencia y trabaja en nuevas iniciativas como “Team Training”, que permite a familias formarse junto a su perro para convertirlo en perro de asistencia acreditado.
También mantiene activo el programa “Cuídate”, con talleres, terapias individuales y grupales, y continúa impulsando su revista digital DogPoint Magazine, dirigida a familias, colaboradores y personas interesadas en su labor.
Asimismo, la asociación seguirá organizando eventos solidarios y actividades de recaudación de fondos, fundamentales para el desarrollo de sus proyectos.
Cómo colaborar con DogPoint
Las personas interesadas en colaborar con la asociación pueden obtener más información a través de:
- Página web: www.dogpoint.es
- Instagram: @dogpoint_ong
- Correo electrónico: info@dogpoint.es
Desde la entidad recuerdan que la difusión, el voluntariado y el apoyo económico son clave para seguir ampliando el número de perros de asistencia y llegar a más familias.
Una labor que, desde 2015, ha demostrado cómo la unión entre personas y animales puede convertirse en una herramienta real de apoyo, autonomía y calidad de vida para niños con autismo.
